MB-3 Tamoyo (Tanque de Guerra Prototipo)

El caso del vehículo que apreciamos aquí es verdaderamente interesante, ya que el MB-3 Tamoyo de la empresa Bernardini constituye el resultado directo de uno de los proyectos enfocados en la creación de tanques militares más irrealizable de todos los tiempos, pues la idea en si misma consistía en lograr desarrollar un tanque de batalla a partir del chasis originalmente concebido para un tanque ligero, el cual a final de cuentas se trataría en una renovación de dicho tanque utilizado como base, la cual fue llevada a cabo por el mismo fabricante y que surge a principios de la década del 70, tras la necesidad de modernizar a toda una flota de tanques del tipo M41 Walker Bulldog pertenecientes al ejército de Brasil a la norma M41C Caxias de Bernardini.

De esta forma y por alguna razón que desconocemos aún en la actualidad, los técnicos de Bernardini sentían que podían llevar este proyecto mucho más allá de las mejoras que habían sido especificadas por el gobierno brasileño, por lo que se decidió desarrollar un tanque de guerra basado en el modelo M41, aunque a la vez se buscaba que el producto resultante estuviese mejor adaptado que el anterior a los campos de batalla de los años 80. Asimismo, y en primer lugar, el programa en cuestión fue designado de manera inicial con el nombre “X-30”, siendo posteriormente establecido durante el transcurso del año 1978.

Por otro lado, el primer prototipo funcional del MB-3 Tamoyo fue completado exitosamente en el año 1982, y fue equipado solamente con una potente arma de 76 mm, aunque tras el desarrollo de los siguientes 9 prototipos de este tanque, los cuales fueron construidos desde el año 1983 hasta el 1985 tenían acoplados un armamento de unos 90 –mm, exceptuando al prototipo número 11 y el último el producirse que tenía un cañón de 105 mm. En este mismo sentido, el casco fue rediseñado en gran medida partiendo de la base del M41, aparte de que la torreta consistía esencialmente en un modelo totalmente nuevo, lo que trajo como resultado un tanque de guerra que se veía demasiado diferente, al menos a nivel externo, al modelo que sirvió de base para su creación.

Sin embargo, y muy a pesar de todos estos cambios efectuados por los técnicos de Bernardini, el gobierno brasileño había quedado muy impresionado por las capacidades del imponente Tamoyo, de manera que se hicieron los preparativos para realizar una serie de pruebas durante la década de 1980, algo que también hicieron los gobiernos del Paraguay y del Perú. Aunque, vale la pena mencionar que poco tiempo después de este hecho, otro tanque de guerra de origen brasileño, el famoso EE-T1 Osorio, y que fuera desarrollado por el fabricante Engesa, terminó por entrar en escena.

Por otra parte, una repentina avalancha de tanques surgió inesperadamente a finales de los años 80, trayendo consigo muchas unidades extremadamente baratas a nivel de costos y hasta algunos modelos de segunda mano (siendo muchos de ellos literalmente regalados por los fabricantes y propietarios, a un costo de envío solamente) lo que terminó por condenar irremediablemente esta empresa. Aparte de ello, y ya con la tentadora opción de comprar cientos de carros de combate M60A3 (y varios modelos del tipo Leopard 1A5 poco después), el Tamoyo ya no tenía ninguna posibilidad.

No obstante, la gente de Bernardini continuó su intensa campaña de marketing para las conversiones de M41 en modelos MB-3 Tamoyo hasta el año 1993, pero a pesar de todos los esfuerzos realizados por esta compañía, ningún comprador se mostró interesado en su producto, de manera que el proyecto fue finalmente abandonado. Por otro lado, el chasis utilizado para armar el Tamoyo es hasta cierto punto irreconocible, hasta que una inspección más cercana revelará que este alguna vez se trató de un chasis diseñado para el M41.

En relación a esto último, el chasis se ha extendido por varios pies, al tiempo que se añadieron una rueda extra, diferentes matrices de armadura y otros elementos adicionales, así como un nuevo armamento que posee a su vez una gran longitud, y una nueva cubierta trasera para el motor. Por su parte, La torreta constituye el único elemento completamente original en esta unidad, aparte de ser muy diferente a la torreta original que había sido concebida para ser utilizada en el modelo M41. Asimismo, el Tamoyo posee unos 8,76 m de largo por unos 3,22 m de ancho, así como unos 2,48 m de altura, además de tener aproximadamente unos 0,5 m de altura en relación al suelo. De igual manera, el precio del tanque MB-3 Tamoyo variaba, aunque este dependía mayormente de la configuración establecida previamente por el potencial comprador, de manera que este poderoso vehículo militar podía llega a costar hasta unos 2,8 millones de dólares americanos.